Sembrando y cosechando mansedumbre

Por  Eileen Filomeno

Dios me puso la palabra mansedumbre en mi mente y entonces decidí realizar una búsqueda por el famoso Google que utilizamos casi a diario para muchas cosas insignificantes y el cual deberíamos comenzar a darle un mejor uso. Me detuve por un segundo a leer cuál era la definición de esa palabra y encontré un gran tema para compartir.

Me preocupa mucho el hecho de escuchar tantas noticias sobre asesinatos y trifulcas familiares y aunque sé que estamos en tiempos difíciles en donde veremos cosas inexplicables, es mi deber ayudar a evitar que cosas como estas sigan sucediendo. Pero y te preguntarás qué tiene que ver la mansedumbre con mi preocupación, pues aquí una breve explicación de lo que significa.

La mansedumbre es calidad de manso; es poder bajo el absoluto control y no es debilidad como ocurre con la violencia, o es una violencia contra sí mismo, y que contrarresta la erupción del volcán de la ira que nos deja sin control a expensas de los alfilerazos, maltratos, e insultos.

La mansedumbre es una de las mejores cualidades que un ser humano puede aprender a tener en su vida, ya que aquel que es manso tiene el privilegio de poder ser dominado por el Espíritu Santo.

¿Y a quien no le gustaría poder ser manejado por el Espíritu? Si me detengo a pensar por un segundo cómo sería ser dirigido por el Espíritu me doy cuenta que quizás esta sociedad no estaría tan mal y que la familia jamás se atacaría de la forma en que lo está haciendo. También, seríamos seres humanos llenos de amor, misericordia y paciencia y jamás aceptaríamos las injusticias y aberraciones que nos afectan hoy.

Es sumamente triste que nuestra familia se esté viendo atacada por la violencia, ya que Dios creó la familia para que se apoyaran y se multiplicaran con amor y no para que se extinguieran entre ellos como solemos ver a diario.

La Biblia dice en Mateo 5: 22

Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al juicio del infierno.

Es por eso que debemos procurar jamás descargar la ira contra nuestro hermano, pues en cualquiera de las circunstancias el juicio será seguro aquí en la tierra como en el cielo.

Procuremos sembrar mansedumbre para que podamos recoger entre los frutos el amor, la paciencia, la justicia, la paz, el gozo y el perdón. Sé que ahora te estarás preguntando como puede uno hacer crecer y madurar esa semilla, pero yo te digo que es muy fácil, solo tienes que aprender a tener una relación íntima con Dios en la cual aprendas a pasar tiempo a solas con Él y puedas comenzar a amar y tener compasión de los demás. Esto a su vez te llevará a perdonar a todo aquel que te haya hecho daño y sobre todo a pedir perdón a quienes tú hayas ofendido con tus actos.

Recordemos que la mansedumbre no se encasilla en una categoría, Dios nos mandó a ser mansos como padres, hijos, hermanos y familia y es nuestro deber aprender a serlo, pues solo así podremos comenzar a atacar la violencia que tanto nos arropa y nos corroe.

Todos tenemos a alguien a quien seguir por su ejemplo de vida, yo te invito a seguir el ejemplo de Jesucristo que fue el hombre más manso y humilde sobre la faz de la tierra, pero ejerció el poder y la autoridad ante un pueblo desobediente y pecador. Anímate e imita su mansedumbre y tendrás recompensa aquí en la tierra como en el cielo.

¿Qué piensas del tema?, ¿Cuál es tu opinión? Comenta aquí...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s