Yo te creo porque todo obra para bien

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Por Kevin Daniel Cruz Reyes

En estos días he escuchado dos hermosas alabanzas que provienen de la bellísima República Dominica,  donde se han levantado tremendos adoradores y ministros del Señor, como lo son:  Marcos Yaroide, Nancy Amancio, Lilly Goodman, Isabelle Valdez, Juan Carlos, entre otros. Pero hoy me enfocaré en dos adoradores que tienen una trayectoria más corta, pero sus alabanzas nos elevan al cielo, Felsy Jones y Lenny Salcedo (Del dúo Juanpa y Lenny).

Comencemos con la canción que me fascinó de Felsy, “Yo te creo” del disco titulado “Yo he visto a Dios”. Es una alabanza que nos exhorta a creer en Dios a pesar de lo difícil que sea la situación, creer que Él sabe lo que hace, cómo lo hace y cuándo lo hace, simplemente creer que Dios no nos falla, por más que nosotros seamos infieles. Una frase de la canción que me encantó mucho fue: “Si hoy he decidido creerte no es por lo que puedo ver, es por quien tú eres…”.  Tremenda frase que nos hace entender o que nos explica que debemos ver más allá de lo que nuestros ojos terrenales pueden ver y comenzar a ver con los ojos espirituales lo grande que es Dios.

Por otra parte, Lenny Salcedo lanzó un disco como solista titulado “Todo”, donde comparte canciones con varios intérpretes de la música cristiana dominicana. Aunque no aseguran si se separa para siempre de Juanpa, este último lo acompañó en una canción del disco titulada “Cielos despejados”. De la canción que les quiero hablar es del sencillo “Todo obra para bien”, una alabanza que nos invita a dejarlo todo en las manos al Señor, porque Él tiene el control de cada situación por la cual tú estés atravesando. Nos dice que debemos creer en medio de la adversidad, porque al final si Dios está en el asunto, todo obrará para bien.

Los invito a escuchar estas dos alabanzas, y recomiendo que adquieran ambas producciones porque sé que serán de gran bendición para sus vidas, serán un refrigerio fresco al corazón.

El poder de su sanación

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Por Eileen Filomeno

“Sáname, oh Jehová y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza. ’’ Jeremías 17:14

Oración a Dios:

¡Oh Jehová! ¿Cuántas veces he implorado tu sanación sin una respuesta de tu parte? Mírame estoy enferma y cada día empeoro, porque no oyes mi pedido o es que acaso no merezco esta humilde petición. Soy un buen ser humano y ayudo al prójimo, trabajo por mi familia y fielmente voy a tu casa, porque entonces no me has contestado mi petición de sanidad.

Estoy muy cansada y mi alma ya no resiste tanto dolor, necesito que me ayudes y me llenes de salud. Yo sé que no soy la única persona en el mundo que necesita ser sanada, pero oh Jehová, ¡Ya no puedo más! Te prometo que seré fiel y trabajaré por ti cada día de mi vida, te prometo que hasta mi fin predicaré tu palabra, sólo te pido sanidad… sólo te pido sanidad.

Contestación de Dios:

¡Hija mía! Hace mucho que quiero sanarte, pero no me has permitido trabajar contigo. Cada día trato de depositar un gramo de sanidad a tu cuerpo, pero tú con tu afán de querer sentir sanidad por completo has ignorado mis pequeñas señales. Sé que eres buena sierva, que ayudas al que te necesita y que fielmente trabajas para ser mejor cristiana, pero al parecer no has confiado en mi poder. Yo tengo el poder de sanarte y lo estoy haciendo pero tú en tu afán has olvidado que el milagro de la sanidad primero tienes que creerlo sin verlo, porque yo tu Dios ya te he escuchado, sólo necesito que confíes en mi para que entonces puedas ver el poder de sanidad. ¡Ayúdame a poder sanarte! Confía y espera en mí.

Moraleja:

Muchas veces queremos ver un gran milagro y en nuestro afán dejamos pasar los pequeños milagros que Dios va depositando en nuestra vida y nuestros cuerpos. ¡Aprendamos a confiar y a creer aunque no podamos sentir que grandes cosas sucedan! Dios está trabajando sólo déjalo sanar y salvar tu vida.